Sistemas HVAC para la industria farmacéutica

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Los sistemas HVAC, tal y como indican sus siglas, engloban H (heating, calefacción), V (ventilating, ventilación) y AC (air conditioned, aire acondicionado). Este conjunto de elementos tiene por finalidad proporcionar en cada ambiente interior un óptimo confort térmico en cuanto a temperatura, humedad y pureza del aire.

En el caso de la industria farmacéutica existe una estricta normativa respecto a las condiciones del área de trabajo y el desempeño de los equipos de aire. Se obliga al sector a cumplir con unos parámetros térmicos específicos de fabricación, envasado, distribución y almacenaje de sus productos. La razón de este hecho se debe a que las materias primas de sus compuestos, como pueden ser los microrganismos o biomoléculas, son altamente sensibles a las oscilaciones de temperatura y la humedad del aire. Tan sólo una leve fluctuación en el nivel de temperatura o humedad puede arruinar toda una carga de fármacos. Por lo tanto, el control de ambos factores ambientales es clave para asegurar el éxito de la transformación de los elementos, compuestos y sustancias.

Cadena de producción: industria farmacéutica

No obstante, los sistemas de tratamiento de aire para la industria farmacéutica no se aplican únicamente para la protección del producto sino también para la protección del personal. Así mismo, se garantiza un aire seguro para las personas que trabajan en los laboratorios de I+D y en el área de producción.

A continuación, os explicamos uno por uno los diferentes sistemas HVAC aplicables para este sector en particular.

Planta enfriadora

En el área farmacéutica, la integridad y calidad de los productos depende en gran medida de la cadena de frío. En la que se asegura el cumplimiento de los estándares de temperatura desde la fabricación de los productos hasta el lugar de distribución o aplicación de estos.

Por lo general, la mayoría de los fármacos requieren temperaturas y humedades típicas de las instalaciones de climatización, entre 20 a 23ºC, no debiendo sobrepasar temperaturas superiores a 30ºC. Ahora bien, algunos fármacos, especialmente los biológicos, requieren mantenerse continuamente en un intervalo reducido de temperatura de entre 2ºC a 8ºC. Si estos se exponen a una temperatura diferente a la estipulada pueden perder su eficacia o degradarse.

Plantas enfriadoras

Por este motivo es primordial disponer de los equipos correctos para salvaguardar la temperatura de los productos. Dentro de la variedad de sistemas de refrigeración existentes en el mercado, las plantas enfriadoras son el recurso más solicitado por la industria, ya que permite climatizar ambientes y controlar la temperatura de los procesos productivos. Estas enfrían agua o glicol (7 a 12ºC), cuando es necesario a menor temperatura para alimentar un circuito fluido refrigerado. Por otro lado, este equipamiento también aporta una solución para enfriar el líquido del proceso cuando las maquinarias de las instalaciones sufren averías.

Unidades de tratamiento del aire (UTAS)

Como alternativa a los sistemas de distribución de energía térmica por fluido están las Unidades de Tratamiento de Aire (UTAS) que envían directamente el aire enfriado al espacio a climatizar. Estas toman el aire del exterior y lo introducen en la sala, o bien extraen el aire interior y lo recirculan.

Climatización industrial: funcionamiento de las Unidades de Tratamiento del Aire (UTAS).

Las UTAS son el elemento principal del sistema de climatización y ventilación de un edificio. Estos equipos están compuestos por: bombas de calor o intercambiadores (agua o glicol), ventiladores y filtros que permiten controlar todas las variables del aire (ventilación, calidad del aire, temperatura y humedad).

Climatización en laboratorios de I+D, áreas de producción y oficinas

En ambientes que requieren una higiene extraordinaria, como es el caso de la industria farmacéutica, se trabaja con salas de refrigeración, comúnmente conocidas como Salas Blancas o salas limpias. En ellas, se llevan a cabo los procesos de fabricación, la investigación científica y el control de calidad de los productos. Se trata de entornos controlados dentro de una instalación que mantienen un nivel bajo de partículas de aire y otros contaminantes. La aplicación de las UTAS permite maximizar la operatividad de estos espacios a través del tratamiento ajustado del aire para la purificación de la zona.

Salas Blancas

En cuanto a la climatización de las oficinas y las áreas de producción, las UTAS también permiten controlar la temperatura del liquido refrigerante que circula por los intercambiadores de cada sala que hacen circular el aire ambiente para enfriarlo. Adicionalmente, también se pueden aportar equipos terminales de ventilación como los fancoils que tomaran ese líquido frío y lo usaran para enfriar el aire interior, en sustitución de los splits del edificio.