Transportar grupos electrógenos: normativa ADR para hacerlo

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Transportar grupos electrógenos

Como seguramente ya sepas, los grupos electrógenos son grandes y pesadas máquinas, cuyo transporte puede ser muy peligroso si no se hace bajo unas medidas de seguridad. Por ello, habitualmente se enmarcan dentro del ámbito de aplicación de la normativa ADR, en función de diferentes variables.

En este artículo no pretendemos explicar esta normativa de arriba abajo. Solo haremos una muy breve introducción para que sepas qué es, por qué se aplica al transporte de grupos electrógenos y cómo cumplir con sus requerimientos.

Somos una empresa que se dedica al alquiler de grupos electrógenos y nos preocupamos por nuestros clientes. En definitiva, nuestro objetivo aquí es evitar las sanciones que conlleva el incumplimiento de la normativa y, sobre todo, que no tengas que lamentar graves daños. La seguridad tiene que ser siempre lo primero con máquinas de este tipo.

Qué es la normativa ADR

El ADR es un documento en el que se recogen una serie de normas para regular el transporte terrestre de mercancías peligrosas. Se firmó por varios países europeos y, por tanto, tiene aplicación internacional.

Es importante también tener en cuenta que es una normativa de obligado cumplimiento. Es decir, si alguna de las máquinas o elementos que se están transportando por vía terrestre se enmarca dentro del ámbito de aplicación, habrá que cumplir los requerimientos que indica.

Aclaramos este aspecto porque hay ciertos reglamentos o normativas que son meramente informativas o de recomendación.

Recuerda, la normativa ADR no es uno de esos casos. Te aseguramos que las consecuencias de no cumplirla pueden ser mucho mayores que el pequeño ahorro económico que podría suponer saltarse las normas.

Por qué se aplica al transporte de grupos electrógenos

Los grupos electrógenos son máquinas que utilizan combustibles líquidos para generar energía eléctrica a través de motores de combustión interna. Y normalmente se transportan junto a depósitos de combustible que se utilizará para su funcionamiento. Esto implica que su transporte tiene riesgos, por lo tanto se aplica la normativa.

Cómo cumplir con la normativa ADR al transportar los grupos electrógenos

Fundamentalmente, habrá que prestar especial atención al tipo de combustible y baterías.

Ten en cuenta que los combustibles fósiles son líquidos inflamables, cuyas normas son muy estrictas. De hecho, están catalogadas como “mercancías peligrosas de alto riesgo”. Aunque dependerán de la cantidad que se transporte.

En el caso de que vayas a transportar menos de 450 litros de gasóleo, a priori no será necesario aplicar la normativa. Aunque, eso sí, será obligatorio siempre tener unos depósitos para el combustible a prueba de fugas.

Por otra parte, las baterías consideradas especialmente peligrosas son las de litio. Por suerte, en los grupos electrógenos son comunes las que funcionan con tecnología de plomo sellado. De todas formas, será siempre fundamental ser consciente del tamaño, tecnología y líquidos corrosivos que puedan contener.

Por último, aclarar que hay más aspectos en los que se centra la normativa, como la formación adecuada de los transportistas y operarios.

Recomendaciones generales

Hay empresas especializadas en transporte de materias peligrosas y que están al tanto de todas las normativas aplicables según el producto. Optar por una de éstas en lugar de transportarlas uno mismo suele ser una opción interesante, aunque suponga invertir algo más de dinero.

Como ya se ha mencionado, lo más importante siempre será mantener la seguridad en todos los ámbitos: fugas, chispazos, etc.

Esto es solo una breve guía sobre las cuestiones a tener en cuenta cuando necesites transportar los grupos electrógenos. La norma es extensa y compleja en algunos sentidos.

Para utilizarla en tu caso concreto, te recomendamos que primero eches un vistazo al apartado del ámbito de aplicación. Una vez que hayas identificado si por tus baterías, combustibles u otra cuestión necesitas aplicarla, navega hacia los apartados concretos y céntrate en leer los títulos adecuados.

Un error común en personas que no están acostumbradas a tratar con estas normativas es identificar mal los subtítulos. Por ejemplo, leer un subapartado de baterías sin tener en cuenta en qué maquinaria deben estar a las que se refiere.

Es normal tener dudas o no encontrar exactamente la información que se busca. Así que, recuerda que nos tienes a tu disposición para asesorarte y ayudarte a elegir la mejor opción.