¿Cuántas kVA’s requiere el grupo electrógeno que necesito para mi evento o construcción?

Foto del autor

By admin

Cuando llega el momento de escoger un grupo electrógeno u otro, uno de los factores diferenciales más importantes pasa por saber identificar la potencia necesaria para cada aplicación en cuestión. Se debe identificar las necesidades de la instalación en función de la potencia eléctrica que se requiera. Si disponemos de la energía suficiente, el grupo tendrá un mejor rendimiento.

A continuación, os dejamos algunos tips para calcular los kVA’s necesarios para vuestros eventos o construcciones. Con estos evitaréis, a toda costa, quedaros sin electricidad ¡Estad atentos y apuntar!

Para empezar, antes de coger calculadora en mano, debemos hacernos una serie de preguntas para determinar tanto la potencia como el consumo del grupo electrógeno a escoger. Para ello, debemos tener claro lo siguiente:

  • ¿Qué actividad va a realizar el grupo?
  • ¿Dónde se encuentra ubicada la instalación?
  • ¿Qué tipo de carga y equipos alimentará el grupo?
  • ¿A qué limitaciones vamos a exponer al grupo?
  • ¿Qué periodos de actividad tendrá el grupo?

En función de lo planteado, a menudo los términos kW y kVA generan confusión, por lo que queremos aclararos las dudas al respecto.

¿Cuál es la diferencia entre potencia activa (kW) y potencia aparente (kVA)?

Como su nombre indica kW (potencia activa) hace referencia a la cantidad de potencia real, aquella que realmente hace el trabajo. Comúnmente los equipos que presentan su potencia en kW son los llamados equipos resistivos como pueden ser las bombillas, estufas eléctricas o la calefacción.

Por otro lado, existe otra unidad de potencia que son los kVA (potencia aparente) e indica el uso de electricidad de un dispositivo o maquinaria. Esta es la suma de la potencia total que requieren los equipos resistivos para trabajar, como los motores, ordenadores, neveras, foodtrucks, sanitarios portátiles, televisores, electrónica, etc.

Los kW trabajan por sí mismos mientras que los kVA son una medida aparente que depende totalmente del uso de los kW. La energía total (kVA) está allí para generar desviaciones de la potencia a varios lugares a la vez, por este motivo los grupos electrógenos son capaces de poner en funcionamiento varios equipos al mismo tiempo.

No obstante, la mayoría de los aparatos tienen unas pérdidas en su propio manejo. En consecuencia, siempre debemos optar por un grupo electrógeno con mayores kVA’s que los kW que precisamos. Así mismo, como hemos comentado anteriormente, hay que tener en cuenta las características de carga o el arranque del motor, dado que, en ocasiones, es necesario aumentar aún más estos kVA’s.

Cálculo de los kVA’s necesarios para mi evento o construcción

Para ejemplificar la teoría, os exponemos un caso práctico sobre como seleccionar un grupo electrógeno, centrándonos en como estimar la potencia de un grupo para un evento musical.

Una vez sabemos los kW multiplicamos la cifra por 1,2 para obtener así las kVA’s totales. El resultado obtenido a través de este cálculo correspondería al número de KVA’s kWA’s con el grupo trabajando al 100% de su capacidad. Ahora bien, si queremos que el grupo nos garantice un funcionamiento óptimo y adecuado, este debería trabajar como máximo al 75% de su capacidad. Por lo que si debemos proceder a un segundo calcula donde multiplicaremos en los kVA’s obtenidos en la anterior operación y los multiplicaremos por 1,25 para poder saber los kVA’s que finalmente necesitaremos.

El evento en cuestión tendrá un consumo eléctrico de 250 kW.

250 kW x 1,2 = 300 kVA’s totales, trabajando el grupo al 100% de su capacidad.

300 kVA’s x 1,25 = 375 kVA’s trabajando al 75% como máximo.

De modo que, el grupo electrógeno adecuado en esta ocasión será aquel que tenga una potencia de 400 kVA’s. Si identificamos correctamente la potencia necesaria para nuestra aplicación, aseguramos y alarmamos la vida útil del grupo, y a su vez, reducimos al máximo el consumo de combustible. Esto nos evitará excesos de gastos de mantenimiento y fallas o averías en el sistema del equipo.